Tratamientos

El tratamiento de la EP requiere un abordaje multidisciplinar combinando tratamiento farmacológico (medicamentos) y no farmacológico (terapias rehabilitadoras), así como el trabajo de la persona afectada para mejorar y cuidar su alimentación, sus rutinas y su modo de vida por lo que resulta muy interesante el trabajo de nutricionistas y actividades complementarías tales como: tai chi, danza, mindfulness, entre otras.

La EP es una enfermedad crónica y el tratamiento tiene como finalidad mejorar la calidad de vida de las personas afectadas centrándose en:

  • Conservar y/o restaurar los niveles de actividad dopaminérgica. A ello van destinados fundamentalmente medicamentos como la levodopa, los agonistas dopaminérgicos o los inhibidores de la MAO-B.
  • Retrasar la aparición de deterioro cognitivo.
  • Preservar la autonomía y promover el bienestar socio-psicológico de la persona afectada. 

Precursores de la dopamina (Levodopa)

Es un fármaco que en nuestro organismo se transforma en dopamina. Se suele administrar junto a otros medicamentos para que su eficacia sea mayor. La aparición de complicaciones motoras limita parcialmente su uso en personas jóvenes y/o con síntomas leves. Su efectividad se ve reducida con el paso de los años.

Inhibidores de la MAO-B/COMT

Son fármacos que permiten aumentar la disponibilidad de la dopamina en el cerebro al inhibir las enzimas que la degradan, como las denominadas MAO-B/COMT.

Agonistas de la dopamina

Estos fármacos actúan como si fueran dopamina activando sus receptores. Resultan eficaces para controlar los síntomas en estados iniciales. Pueden administrarse solos o en combinación con dosis bajas de levodopa, que permite reducir sus efectos secundarios.

Anticolinérgicos

Son fármacos que reducen o anulan los efectos producidos por el neurotransmisor acetilcolina y ayudan a reducir el temblor y la rigidez. Se usan además para reducir el exceso de salivación.

Amantadina

Es un fármaco que aumenta la liberación de dopamina y disminuye las discinesias. Se suele administrar en etapas tempranas para retrasar el inicio del tratamiento con levodopa.

El tratamiento quirúrgico en la EP está indicado cuando los síntomas motores no responden adecuadamente al tratamiento farmacológico. Se trata de la estimulación cerebral profunda (ECP) o por sus siglas en inglés DBS (deep brain stimulation).

En la ECP se implantan unos electrodos en un área concreta del cerebro para administrar estimulación eléctrica. Con ello se consigue modular las señales que causan los síntomas motores. Los electrodos están conectados a un neuroestimulador que se coloca en el tórax (como un marcapasos) a través de una extensión que se conduce bajo la piel, desde la cabeza pasando por el cuello.

Es un procedimiento reversible, puede ajustarse o interrumpirse de forma no invasiva. No se trata de un tratamiento curativo, si no que sirve para mejorar los síntomas motores. La ECP puede reducir los periodos off y las discinesias, mejorando así la calidad de vida de la persona.

Infusión intestinal continua de Levodopa-Carbidopa

Consiste en la administración de forma continua y personalizada un gel de levodopa/carbidopa directamente en el intestino para mantener así los niveles de levodopa constantes; de esta forma, la situación del paciente es más estable, sin fluctuaciones. Se administra de forma flexible con una bomba de infusión a través de una gastrostomía percutánea; esta técnica es completamente reversible y consiste en la introducción de una sonda dentro del estómago a través de un pequeño orificio en la pared abdominal. La bomba suele estar conectada durante el día, unas 16 horas según considere el médico. Este método ha demostrado eficacia en la reducción de los periodos off y discinesias, así como en ciertos aspectos no motores de la enfermedad, mejorando la calidad de vida de la persona. Este tratamiento permite suprimir la medicación dopaminérgica oral.

Infusión continua subcutánea de apomorfina

La apomorfina pertenece al grupo de medicamentos denominados agonistas dopaminérgicos. Se trata de una solución líquida transparente que se carga en una pequeña bomba programable y se administra mediante una aguja subcutánea en el abdomen durante el día. Se administra mediante una inyección porque su estructura química hace que al ingerirla pudiera descomponerse antes de llegar a hacer efecto. Hay que utilizar un sitio diferente para la inyección cada día con el objetivo de minimizar las posibles reacciones cutáneas. El tratamiento con apomorfina ayuda a controlar los síntomas mediante la reducción del tiempo en estado “off” o periodos de bloqueo. Es un tratamiento reversible.

Este aspecto del tratamiento es muy importante y las asociaciones de párkinson proporcionan una atención sociosanitaria integral a la persona con párkinson, familiares y personas cuidadoras, necesaria para el completo abordaje de la enfermedad.

Las terapias rehabilitadoras son fundamentales en el manejo global de la EP y han de ser adaptadas a las necesidades de cada persona, las más utilizadas son:

Fisioterapia

La fisioterapia tiene como objetivo mejorar la calidad de los movimientos, el control postural, la marcha y la estabilidad; así como reducir la espasticidad, los temblores y la fatiga.  Todo ello encaminado a fomentar la autonomía personal.

Logopedia

La logopedia lleva a cabo el diagnóstico, la rehabilitación y la prevención de los trastornos de la comunicación tales como las alteraciones de la voz, de la audición, del habla, del lenguaje (oral, escrito, gestual); y de las funciones oro-faciales y deglutorias.

Terapia Ocupacional

La terapia ocupacional trabaja las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria con el objetivo de mantener la autonomía de la persona y favorecer su participación para conseguir la mayor independencia posible en los diferentes ámbitos de la vida.

Psicología

La psicología aborda aspectos emocionales, cognitivos y conductuales con el objetivo de reducir el impacto de los síntomas en la vida diaria. Busca también favorecer la aceptación y adaptación a la nueva situación vital tanto de la persona afectada como de sus familiares y personas cuidadoras.