Psicología

La psicología es la terapia que aborda los aspectos emocionales, cognitivos y conductuales o del comportamiento con el objetivo de reducir el impacto de los síntomas en la vida diaria de la persona afectada, sus familiares y las personas cuidadoras. Así mismo, busca favorecer la aceptación y adaptación a la nueva situación vital tanto de las personas afectadas como de sus familiares y las personas cuidadoras. 

El motivo principal por el que los enfermos de Parkinson necesitan de atención psicológica es el impacto que tiene en el transcurso de la vida la presencia de una enfermedad crónica con estas características: no reversible, progresiva y con la capacidad de empeorar la calidad de vida. Esto conlleva un impacto emocional (Fernández Prieto, M., Lens, M., López Real, A., Puy, A., Dias Silva, J. J., & Sobrido, M. J. (2010). Alteraciones de la esfera emocional y el control de los impulsos en la enfermedad de Parkinson. Rev. neurol.(Ed. impr.), s41-s49.) por las dificultades para adaptarse y afrontar la nueva situación, el daño al autoconcepto y la autoestima, la disminución de actividades placenteras y el aislamiento social que pueda ocurrir. Además, como efecto de la medicación, pueden aparecer otro tipo de alteraciones como las psicóticas (alucinaciones y delirios), el control de impulsos o las relacionados con la ingesta o el descanso (San-Juan OD, Castillo CJD. Sueño y enfermedad de Parkinson. Arch Neurocien. 2010;15(2): 93-100.) 

A esto habría que añadirle el deterioro cognitivo que pudiera aparecer en algunos casos, con el impacto psicológico que esto puede acarrear (Bocanegra Y, Trujillo-Orrego N, Pineda D. Demencia y deterioro cognitivo leve en la enfermedad de Parkinson: una revisión. Rev Neurol 2014;59 (12):555-569).

El abordaje integral requiere del trabajo conjunto y coordinado de todos estos profesionales en un equipo de trabajo interdisciplinar, en el que resulta imprescindible la formación, información y participación de las personas afectadas y sus familias.

Guía de actuación sobre la enfermedad de Parkinson para profesionales de Medicina de Atención Primaria y Farmacia Comunitaria (2019) Guia-actuacion-parkinson-2019.pdf (sen.es)

El motivo principal por el que las personas afectadas de Parkinson necesitan de atención psicológica es el impacto que tiene en el transcurso de la vida la presencia de una enfermedad crónica con estas características: no reversible, progresiva y con la capacidad de empeorar la calidad de vida. Esto conlleva un fuerte impacto emocional.  Esta nueva situación puede dar lugar a distintos signos de depresión: tristeza, dificultad de concentración y pérdida de interés, así como fatiga, trastorno del sueño y de la alimentación, entre otros. 

También es característico de las personas afectadas de Parkinson la aparición de rasgos de ansiedad y, además, como efecto de la medicación, pueden aparecer otro tipo de alteraciones como las psicóticas (alucinaciones y delirios), el control de impulsos o las relacionadas con la ingesta o el descanso.  Así mismo, los familiares y cuidador principal de la persona afectada de Parkinson que se enfrenta a todos estos cambios, necesita tratar aspectos personales, de pareja, familiares, sociales, que se modifican y alteran ante las nuevas situaciones, así como recibir información no solo de la enfermedad para poder comprenderla y afrontarla, sino también con respecto a su propio cuidado y bienestar personal.

A esto habría que añadirle el deterioro cognitivo que pudiera aparecer en algunos casos, con el impacto psicológico que esto pueda acarrear. Todas estas dificultades pueden empeorar la calidad de vida de forma significativa, por lo que la atención psicológica y la estimulación de las funciones cognitivas se vuelve fundamental en el tratamiento de esta enfermedad.

  • Terapia psicológica: se trabaja la gestión de los problemas emocionales (depresión y ansiedad) así como su expresión y la adaptación/aceptación de la nueva situación tanto de los afectados como de sus familiares, dirigida al aprendizaje de nuevas formas de relación tanto con el entorno como con uno mismo que sean más saludables y gratificantes. El objetivo final es descubrir junto a la persona que aspectos de su comportamiento puede modificar para vivir su vida plenamente y, al mismo tiempo, ser consciente de las barreras tanto personales como del entorno que lo están dificultando. El proceso terapéutico se centra en aumentar la conciencia de los pensamientos y sentimientos difíciles que aparecen en distintas situaciones en relación con la enfermedad y aprender a relacionarse con ellos de una forma más saludable. Por último, aumentar la flexibilidad a la hora de comportarse en distintas situaciones.
  • Estimulación cognitiva: en esta área se trabajan las funciones cognitivas de manera general y, en específico, aquellas que suelen estar más afectadas por el tipo de daño neurológico que encontramos en Parkinson, como son las funciones ejecutivas, la memoria de trabajo o la velocidad de procesamiento. El trabajo realizado va dirigido a mantener activas y funcionales las distintas funciones cognitivas alteradas debido a la enfermedad, como el lenguaje o la capacidad atencional. Se adapta a cada persona en función del nivel de deterioro, el perfil cognitivo y los gustos personales para que el trabajo sea agradable además de útil.

Profesional al cargoGuillermo Andura Pámpano. Graduado en psicología por la UAM y con un master en estudios avanzados de cerebro y conducta por la facultad de psicología de la Universidad de Sevilla. Col. M-36296

Lugar: Local AlcoSSe en Avda. España 5 – Alcobendas y On line

Horario: A convenir