Hola! Mi nombre es Esmeralda aunque prefiero que me llamen Esme.
La realidad es que me aventuré en el mundo de la Psicología por varias razones:
- Por mis propias experiencias personales que, como todos, trataba de entender y profundizar en ellas para poder crecer como persona.
- Por mis inmensas ganas de ayudar tanto como me han podido ayudar a mí.
- Porque disfruto de relacionarme con las personas de una manera profunda, compartiendo espacios y tiempo de valor donde aprender mutuamente.
- Porque me encantan los cerebritos – literalmente -. Desde el primer año de carrera estaba obsesionada con cada parte del cerebro y su funcionamiento, lo que me hizo especializarme en Neuropsicología.
Tras terminar mis estudios estuve trabajando en una Residencia y Centro de Día de personas mayores de la Comunidad de Madrid, donde pude aprender mucho acerca de diferentes enfermedades neurodegenerativas y cómo estas afectan tanto al paciente como a sus familiares. Esta etapa me hizo reflexionar acerca de cómo aceptamos y prestamos ayuda y la importancia de ello en nuestra calidad de vida y bienestar emocional.
Más tarde comencé a trabajar en un centro de neurorrehabilitación con todo tipo de población. Participé en campamentos pediátricos con niños con parálisis cerebral infantil, también realizaba sesiones de estimulación cognitiva y de psicoterapia a personas que habían sufrido daño cerebral, ictus o habían recibido un diagnóstico de enfermedad neurodegenerativa como es el caso del Parkinson o el Alzheimer entre otras. Aquí entendí la importancia de las emociones en la recuperación y aceptación de la enfermedad.
Y todo esto me llevó a trabajar en AlcoSSe desde noviembre de 2025, donde me siento muy motivada a dar lo mejor de mí y donde sé que podré aprender mucho de todas las personas que me cruce y acompañe en este camino.
¡Nos vemos por aquí!
