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El programa Ejercicio y Parkinson mejora el pronóstico de la enfermedad

 

 

02 septiembre 2016

 

El próximo mes de octubre comienza el Programa de Ejercicio y Parkinson del curso 2016-2017 que terminó el curso pasado con la satisfacción de los usuarios y de las usuarias del mismo por las mejoras observadas en su estado físico general y en su calidad de vida gracias a los ejercicios en el gimnasio y los realizados en la terapia acuática. Inscripciones en AlcoSSe.

   

 

 Las  clases se han desarrollado en la “Ciudad Deportiva de Valdelasfuentes” dentro de los “Programas de Ejercicio Físico Específico y Salud” que dirige el Servicio de Medicina Deportiva del PMD de Alcobendas. La frecuencia semanal es de dos sesiones, una en gimnasio y otra en piscina.

Horarios: lunes-miércoles 12:00-12:50 y martes-jueves 11:00-11:50

 

       Los objetivos previstos han sido, fundamentalmente, acometer  una estrategia cognitiva del movimiento, incidiendo en que la persona sea mentalmente más activa y aumente su concentración para darse a sí mismos órdenes verbales claras y evitar distracciones. El desarrollo de contenidos cardiovasculares,  tonificación y coordinación permite una mejora de la marcha, el equilibrio, las asimetrías posturales y la fuerza muscular y, por todo ello,  se invierte enlamejora de la calidad de vida y del pronóstico en general.

 

      Los alumnos se identifican plenamente con el Programa de Ejercicio,  sus propios beneficios y su entorno (profesorado, instalaciones, atención personal) y así queda constatado con una puntuación de 4,6 sobre 5 según se desprende de la encuesta de satisfacción personal.

 

 

       En las pruebas funcionales realizadas durante los cursos se pone de manifiesto una mejora habitual en el Índice de Masa Corporal, con unos valores que pasan de 28,4 (kg/m²) como promedio a un 27,9 al finalizar el curso, combatiéndose así el sedentarismo y enfermedades cardiovasculares. Además, según datos obtenidos procedentes de  la “Escala de Webster”,  la mayoría de los alumnos consigue aminorar signos de rigidez y mejorar el  control postural, ganando confianza para realizar actividades cotidianas.

 

 

      Por todo ello, queda justificado el beneficio que se obtiene con la práctica regular del ejercicio, tanto en gimnasio como en piscina para las personas con parkinson.